Background Image

Vocaciones

English | Español

Preguntas frecuentes

Hemos preparado una lista de preguntas que frecuentemente se hacen quienes están interesados en convertirse en diáconos permanentes. Lee, por favor, las categorías a continuación. Si no puedes encontrar la respuesta a tu pregunta, no dudes en contactarnos.

Haga clic en las secciones siguientes para ampliarlas y ver más información.

¿Quién es el diácono permanente?

¿Quién es el diácono permanente?

El diácono permanente es un ministro ordenado de la Iglesia Católica llamado a ser en el mundo “signo sacramental” del Jesús Sirviente. El diácono permanente es un recordatorio para todos los bautizados de su llamado a ser gente de servicio y ministros de justicia en el mundo. El diácono permanente lidera con el propio testimonio de servicio fiel y de defensa de la justicia, y faculta a los demás para que sean signos del servicio de Jesús en el mundo. Antes de ser ordenado, el diácono permanente era un laico católico activo, conocido por su dedicación y servicio al pueblo de Dios. A través del sacramento del Orden, el diácono permanente es ordenado para el servicio continuo del pueblo de Dios.

¿Cuál es el papel del diácono permanente?

¿Cuál es el papel del diácono permanente?

El papel del diácono permanente se define más adecuadamente como un estilo de vida de compromiso personal con el servicio cristiano. En primer lugar, es responsable de promover y sostener la actividad apostólica de la Iglesia en su ministerio más característico; el ministerio de caridad y justicia, ministerio que se distingue por sus acciones de compromiso social y de desarrollo humano. Además, el diácono permanente tiene facultades para bautizar solemnemente, celebrar matrimonios y funerales, asistir como diácono permanente en las celebraciones litúrgicas y predicar en la liturgia eucarística, y presidir las diversas formas de devoción comunitaria.

Como individuo, el diácono permanente ejerce de manera ordinaria un trabajo y tiene también vida familiar. Por su ordenación, el diácono permanente queda comprometido de por vida a ejercer un ministerio de adoración, palabra y servicio de por vida. El diácono permanente no reemplaza ni inhibe el ministerio del sacerdote o del laico en la Iglesia. El papel del diácono permanente es único y su principal misión consiste en ser un recordatorio vivo de Cristo Sirviente y presente en la Iglesia y en el mundo de hoy.

¿Qué tipo de tareas lleva cabo el diácono permanente?

¿Qué tipo de tareas lleva cabo el diácono permanente?

El diácono permanente llega a los pobres, a los enfermos, a los ancianos, a los olvidados, a los divorciados, a los rechazados, a los encarcelados, a los que no tienen voz, a quienes sufren injusticias y a muchos más. Realiza obras de caridad, justicia y administración en nombre de la Iglesia. Ayuda a organizar, dirigir y apoyar el ministerio laico. También puede ayudar en el matrimonio y preparación bautismal, así como en otras formas de catequesis.

Dado que el diácono permanente se identifica con el papel de siervo, puede ser más eficaz como evangelizador y como ministro litúrgico que proclama el Evangelio y predica desde una base de contacto directo y ministerio entre los pobres y necesitados de Dios.

El diácono permanente es a menudo llamado a dirigir al pueblo de Dios en la oración (Liturgia de las Horas, oficiando en las vigilias y funerales).

¿Cuál es la diferencia entre el diácono de transición y el diácono permanente?

¿Cuál es la diferencia entre el diácono de transición y el diácono permanente?

Los hombres que han de ser ordenados sacerdotes son ordenados diáconos antes del sacerdocio. Se los conoce también como diáconos permanentes de transición, porque se encuentran en el proceso de transición hacia el sacerdocio. Los hombres que son ordenados diáconos y permanecen en ese estado por el resto de sus vidas se denominan diáconos permanentes. Tanto los diáconos de transición como los diáconos permanentes están ordenados en el mismo y único orden de los diáconos.

¿Está el diácono permanente ordenado para la parroquia o para la diócesis?

Is the Permanent Deacon ordained for the parish or for the diocese?

Las órdenes son un sacramento de toda la Iglesia. Cualquier varón ordenado; obispo, sacerdote o diácono permanente, es ordenado para la Iglesia. La promesa de obediencia en la ordenación es hecha al obispo diocesano. Corresponde al obispo asignar a los clérigos a cualquier ministerio que sea más apropiado para el bien de toda la Iglesia. Dicha asignación puede hacerse a la parroquia local, a otra parroquia, o a alguna otra institución o ministerio. Como ministro ordenado, el diácono permanente tiene una relación especial con el obispo diocesano. En cuanto diácono permanente, él es “los ojos y los oídos” del obispo en lo que concierne al estado y las necesidades del pueblo.

¿Puede el diácono permanente estar casado?

¿Puede el diácono permanente estar casado?

Los hombres casados pueden convertirse en diáconos permanentes. Si está casado, el potencial candidato debe llevar por lo menos cinco años de matrimonio estable y tener el consentimiento expreso y el apoyo de su esposa. Si un diácono permanente casado enviudase, de ordinario no podrá volver a casarse. Las esposas de los diáconos permanentes participan en el proceso completo de formación a fin de que tanto ellas como sus esposos puedan crecer juntos y apoyarse mutuamente en sus vidas y ministerios. Cuando los hombres solteros son ordenados como diáconos permanentes, hacen una promesa de celibato y no podrán casarse.

¿Podrían contarnos un poco de la historia del diaconado restaurado?

¿Podrían contarnos un poco de la historia del diaconado restaurado?

El orden de los diáconos fue instituido por los Apóstoles. Inicialmente, fueron elegidos siete; mismos sobre quienes “se impusieron las manos” (Ordenación) a fin de que pudieran continuar en el nombre de los apóstoles el ministerio en bien de algunas viudas necesitadas. El ministerio asignado a los diáconos permanentes creció con la intención de incluir a otros necesitados, de administrar los asuntos temporales de la Iglesia, de predicar y de ejercer ciertos ministerios sacramentales (Hechos 6 y siguientes).

Después de unos cientos de años el orden de los diáconos desapareció en cuanto orden distinto y separado en la Iglesia Occidental. Este orden fue restaurado como un ministerio permanente y público en la Iglesia Romana como resultado de una decisión tomada por los obispos en el Concilio Vaticano II. La restauración del diaconado permanente quedó autorizada en los Estados Unidos en 1968. El número de diáconos permanentes en los Estados Unidos ha continuado creciendo constantemente. En 2000 había más de 12,000 diáconos permanentes sirviendo en más de 140 (arqui) diócesis en los Estados Unidos.

Más historia

 


Contactos:

Juan Rendon
Director de la Formación de Diáconos Permanentes
817-945-9480

Dcn. Rigoberto Leyva
Coordinador de la Formación de Campo Pastoral
817-945-9481

Josie Castillo
Asistente Administrativa
817-945-9314

Problema de sitio web?