Background Image

Diócesis

English | Español

Tres Indulgencias Plenarias Especiales

Debido a su preocupación por todos los católicos durante la pandemia del coronavirus, el Santo Padre anunció el 20 de marzo tres indulgencias plenarias especiales para las personas infectadas con COVID-19 y para quienes las cuidan, incluidos los familiares y el personal médico, y para todos los que rezan por ellos.

El Obispo Michael F. Olson describió las tres indulgencias plenarias especiales en su Carta Pastoral del 24 de marzo dirigida a los fieles laicos de la Diócesis de Fort Worth.

Carta pastoral completa (24-3-2020)

¿Qué es una Indulgencia Plenaria?

El Catecismo de la Iglesia Católica declara que la indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados. Para obtener la indulgencia, un cristiano fiel tiene que estar desprendido de todo pecado y debe cumplir con las condiciones ordinarias de una indulgencia, que son la confesión sacramental, la recepción de la Sagrada Eucaristía y la oración por las intenciones del Papa.

Dios atrapa las flechas en su trayectoria: Una explicación de las tres Indulgencias Plenarias

Debido a las dificultades que la pandemia del coronavirus crea para obtener los sacramentos de manera oportuna, la Santa Sede está permitiendo a los fieles obtener las indulgencias sin completar de inmediato las tres condiciones habituales (la confesión, la Sagrada Eucaristía y la oración por las intenciones del Papa). Para las dos primeras indulgencias es suficiente tener la intención de confesar y recibir la Comunión tan pronto como sea posible. Para la tercera indulgencia, las tres condiciones habituales se eliminan por completo.

Se incluye a continuación información específica sobre cómo obtener las indulgencias que se imparten durante la pandemia del coronavirus. Haga clic en cada sección para expandirlas y saber más información.

 

  • La primera indulgencia plenaria puede ser obtenida por:
    • los que sufren la enfermedad del Coronavirus.
    • los que las autoridades de salud les han ordenado estar en cuarentena, ya sea en los hospitales o en sus propias casas.
    • y por los trabajadores de la salud, los familiares y todos aquéllos que en cualquier calidad, siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano, se exponen al riesgo del contagio, cuidan de los enfermos del Coronavirus, según las palabras del Divino Redentor: "Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos". (Jn 15,13)
  • Esta primera indulgencia plenaria puede ser obtenida por los mencionados anteriormente que, con un espíritu desprendido de todo pecado, ofrecen esta prueba en un espíritu de fe en Dios y caridad hacia sus hermanos y hermanas, y con la voluntad de cumplir las condiciones habituales (confesión sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre) lo antes posible, ya sea,
    • se unen espiritualmente a la celebración de la Santa Misa a través de los medios de comunicación (es decir, participar mediante la radio, la televisión, el internet, etc. y hacer un acto de comunión espiritual.)
    • recitan el Santo Rosario.
    • rezan piadosamente el Vía Crucis o alguna otra devoción.
    • o, al menos dicen el Credo, rezan el Padre Nuestro y hacen una invocación piadosa a la Santísima Virgen María.
  • Una segunda indulgencia plenaria está disponible para todos los fieles durante la duración de la pandemia actual bajo las mismas condiciones, es decir, con la voluntad de obtener una absolución sacramental, recibir la Sagrada Comunión y rezar por las intenciones del Santo Padre tan pronto como sea posible.
  • Esta segunda plenaria se puede obtener por quienes, para implorar a Dios Todopoderoso el fin de la epidemia, el alivio para los que están afligidos y la salvación eterna para los que el Señor ha llamado a Su presencia,
    • ofrecen una visita al Santísimo Sacramento.
    • asisten a la Adoración Eucarística.
    • leen las Sagradas Escrituras durante al menos media hora.
    • recitan el Santo Rosario.
    • hacen el ejercicio piadoso del Vía Crucis.
    • o recitan la Coronilla de la Divina Misericordia.
  • Una tercera indulgencia plenaria está disponible para los fieles al borde de la muerte.
  • Los fieles moribundos pueden recibir la indulgencia si están,
    • debidamente dispuestos, es decir, tienen un espíritu desprendido de todo pecado.
    • hayan rezado durante su vida algunas oraciones; en este caso, la Iglesia suple las tres condiciones habituales requeridas (confesión, Santa Comunión y el rezo por las intenciones del Santo Padre).
  • Se recomienda el uso del crucifijo o de la cruz para alcanzar esta indulgencia.

Expand all | Collapse all